El Cuñado de Don Ramón

Doña Florinda could never.

Pues aquí está mi update anual porque es el vigésimo segundo aniversario de este blog que nadie lee. Pueden creer que he estado hablando caca bloggeando por más de la mitad de mi vida? Like, es una cifra seria, sería aún más si calculo con mi edad oficial (27 años lol).

Como no he bloggeado en un chingo de tiempo, voy a contar una de mis maravillosas anécdotas de ésas que sólo me pasan a mí porque en verdad que veo la muerte al menos una vez al mes. Dos veces o más si la busco activamente (I often do). Todo empieza con el Corona Capital…

Muchachos, recuerdan cuando escribí la Survival Guide para los festivales de música? Déjenme decirles que cero aplica ya. De que cuando escribí eso, los asistantes eran todos católicos y de escuela privada y/o extranjeros, pero gracias a la lacra que tenemos de Presidenta (con A de pendeja), se ha vuelto mucho más accesible (derogatory). Le había hablado mil veces a Olivier de lo fresa que era ese festival y lo primero que hice hizo fue guardar la cartera en el bolsillo interno de la chaqueta por si nos asaltaban. Muy intenso.

O sea, está cool que tantísima más gente tenga acceso a espacios culturales, pero tipo por qué no quedarse en el Vive Latino? Fue un reverse colonization muy cabrón. El evento muy meh, pero lo bueno fue cuando pedimos el Uber de regreso a casa.

Si hay algo que me caga, pero absolutamente me caga de tomar un taxi, Uber, o similares, es tener que hablarle al conductor. Si en Canadá (o en cualquier otro país con una tasa casi inexistente de desaparecidos) el chofer del Uber me hace la plática, automáticamente le pongo una estrella porque literalmente estoy pagando para ir más cómodo que en el metro, y en el metro voy leyendo en silencio.

Como siempre le digo a Olivier, never acknowledge the staff’s existence, porque en el momento en el que los ves como seres humanos, entonces te empiezas a preguntar si les pagas suficiente, si el trabajo es demasiado, si les va a doler la espalda, etc., etc., etc. Error.

Pero eso no aplica en México y especialmente no con los taxistas. Nunca sabes si el siguiente taxi que tomes te va a dejar en tu destino o en una fosa clandestina, así que lo mejor es siempre hacerte amigo de ellos. Está 100% comprobado que los asesinos lo piensan dos veces cuando creen que conocen a la víctima. Lo mismo aplica con otro tipo de rufianes. Si les dices tu nombre, dejas de ser un “I’m just a hole, Sir” y pasas a ser bloqueado. Chicos, háganme caso.

Entonces obviamente le saqué plática al del Uber para no morir, pero una vez más comprobé que hay peores suertes que la muerte.

El tipo se soltó hablando y hablando y hablando de toda su pinche familia, de su divorcio, de su secuestro y de su hija jugadora de fútbol americano, buceadora, universitaria, novia, hermana y mujer. Pues al parecer la susodicha también era pirata del Caribe porque yo no sé cómo acabamos hablando de la vez que su lancha de fondo de cristal naufragó en el golfo de México y un yate ruso la rescató. Goeiii, es que neta hay gente cuya vida es más dramática que película de TNT.

Yo ya estaba tan apendejado que cada que el güey se paraba a buscar algo debajo del asiento yo me emocionaba pensando que era la fusca. Así de mal estaba la cosa. Volvimos al tema de su divorcio y de su ex-esposa y de cómo todo en su matrimonio se había ido a la basura, cuando de repente nos dice:

Él: Ah, por cierto, sabías que mi esposa es hija del actor que hacía de Don Ramón?
Yo: Ah, no mame que se casó con la Chilindrina!

Jajaja, pues me miró de una forma tan, pero tan, pero tan ofensiva que hagan de cuenta que el que había hablado por 40 minutos sobre pura pendejada era yo y no él. Gracias a Dior ya veníamos llegando a la casa de mis papás cuando dije eso porque se había puesto muy incómoda la situación.

En fin, en otros temas, estaba pensando en toda la gente que he conocido en Internet a lo largo de la vida. Muy apropiado el tema para este post de aniversario.

Mi primer amigo online fue Optikchick, una tipa (supuestamente, porque mis reales saben que no hay mujeres en Internet) que conocí en el juego de Runescape. Ella me regaló dos cosas: La primera fue una armadura chingona que costaba un chingo y yo jamás podría comprar, pero la segunda cambió mi vida para siempre. La culera me dijo que había encontrado una imagen de unos perritos súper linda y me mandó a un sitio llamado www.tubgirl.com lololol. Todavía recuerdo abrir el link y cómo me caí de la silla cuando me saltó la imagen más pinche grotesca que había visto en toda mi puta vida (hasta ese momento).

De que no podía ni cerrar la puta página del navegador porque no quería ver la pantalla porque la imagen estaba desplegada en tamaño wallpaper jajaja literal vidas cambiaron (la mía, básicamente). Años después yo le enseñaría a Mayra esta imagen en la prepa – también gritó, lo recuerdo perfecto.

Otra persona que me divertía mucho era Damian Roark que conocí en un chat cuando pirateaba música en WinMX. El güey era estudiante en la universidad de Austin y me contaba todo de su vida en la universidad. Me divertía un montón hablar con él. De lo poco que recuerdo es que le decían Beckham porque según se parecía a él (no es cierto), trabajaba de mesero para pagar sus estudios, se andaba acostando con otra mesera, era hijo de mamá soltera, y le gustaba escuchar a Kylie Minogue en las mañanas de cruda. Quién sabe qué fue de él pero me divertía mucho.

También hablaba mucho con un americano – no recuerdo más su nombre – que al parecer era pedófilo jajaja goeiii el pinche Internet era demasiado salvaje cuando estaba creciendo. Qué buenos tiempos. Tenía hijos y la esposa obviamente no le dejaba verlos, entonces se la pasaba hablando conmigo. Obviamente yo tenía como 16 años, yo creo que nada más por eso me hablaba porque de qué otra cosa hablaba yo con un cabrón de más de 30 años?

Había varios gays que conocí en Hi5 (ya sé, oso) y todos ellos querían ser actores. Uno de ellos sí lo logró y salió en La Academia y en el Disney Channel y otras madres. Obvio no voy a decir su nombre, pero ahí anda. Miento. Acabo de stalkear a otro y también logró ser actor famoso, pero lo más sorprendente es que al parecer tiene novia/esposa. Las vueltas que da la vida…

También hablaba con un tipo que quería ser diseñador de moda cuando los dos estábamos decidiendo si ir a Francia o no. Yo por mi MBA y él para perseguir su sueño. Dejamos de hablarnos, pero una vez me lo topé en Grindr y vi sus fotos de puta en Francia y en Italia con Donatella Versace y la chingada. Muy bien por él y también muy bien por quien se acueste con él porque sí estaba sabroso.

Conocí a Eduardo, un tierno joven (los treintas son los nuevos teens, change my mind) y hablé con él casi 10 años o más. Jesus fucking Christ. Nunca me dio mucha información de su vida, excepto por el hecho de que nunca había tenido pareja ni tenido sexo, vivía con su mamá, y desde que lo corrieron nunca encontró otro trabajo. Muy difícil la cosa. Era buena persona, espero la vida haya mejorado para él.

Había otro Eduardo que conocí en Twitter a través de mi cuenta troll de una artista icónica de la cultura mexicana. Me divertía mucho hablar con él pero eventualmente tuve que dejar de hablarle porque básicamente me dijo que se había enamorado de mí. Gente, enamorarse por chat es literalmente enamorarse de un puñado de pixeles, qué están haciendo con su vida? Like, no niego que pueda haber una conexión, pero si comienzan a tener sentimientos cada que reciben una notificación… toquen pasto, por favor.

También había un abogado que según él era heterosexual pero moría de ganas de pajearse conmigo. Bro, tengo una palabra para ti que empieza con ‘F’ y termina con ‘aggot’. Lo último que supe es que estaba haciendo una maestría en Francia e hizo un 69 con un francés. Después de todo lo vivido en Francia, puedo confirmar que se sacó el premio de al menos 20 centímetros mayor.

Hablando de esto, me acuerdo de mi amiguito francés Yoann que era jardinero (o landscapper o algo así) en el sur de Francia y me escribía unos mails enormes. Me caía rebien, espero le siga yendo bien.

Ya por último, también había un tipo con el que me llevaba poca madre. Nos divertíamos un montón, pero también comenzó a sentir cosas por mí. Gente, en verdad que la soledad está muy cabrona. Pues al final me dijo que mejor ahí le parábamos y dejamos de hablarnos. Pero como ya saben que los caminos de la vida no son lo que yo esperaba, no son lo que imaginaba, no son lo que yo creía, los dos acabamos en Montreal, excepto que yo vivo padrísimo y el güey se volvió un actor porno conspiranoico a madres. Cuando hablábamos me dijo varias veces que no era feliz… Yo creo que sigue siendo el caso, pero en fin…

Pues nada, me pregunto si alguna vez alguien de ellos ha vuelto a pensar en mí. Probablemente no y está cool, pero me alegra ver que varios de ellos lograron sus objetivos. Qué cagado es el Internet y las infinitas posibilidades que puede darte.

En el siguiente post les cuento como otra vez (casi) volví a morir porque la vida siempre es así.