Catarsis

Si la televisión no mata, mínimo apendeja.

Sabes que has llegado a un punto crítico en tu vida, al fondo del barril de mierda que es tu existencia, cuando te conmocionas al ver a Laura León y a Mary Boquitas en la misma telenovela.

Estaba dando el rol por los 999,999 canales – no sé para qué nos molestamos en pagar $2,000 mensuales si mi televisión se rehúsa a sintonizar otro canal que no sea público. Entonces yo, cual vil TV adicto, decidí explorar el terreno desconocido, también llamado barra de novelas.

Así fue que llegué justo a tiempo para ver los créditos de la nueva novela juvenil de Televisa. Impacto sumamente impactante al ver la leyenda:

Reaparición en Televisión: Laura León

Para todos ustedes, almas jóvenes que no comprenden mi [des]dicha al saber de vuelta en la televisión a una joya (arqueológica?) como Laura León, les dejo el link de su hi5.

NOTA: Si en verdad hicieron la gatada de dar click, no olviden escuchar una de sus canciones ícono, El Otorrinolaringólogo.

Cristo! Quedé tan atrapado en mi sorpresa – poco más y se convierte en catatonia – que, sin darme cuenta, ya terminaban los títulos y comenzaba la novela. Por los cinco minutos que vi, llegué a enterarme de la trama, mil original, del programa: Ricos pedantes, pobres poseros, la pobre niña rica y la niña pobre pero muy rica en talento.

Oh! Pero aquí viene el giro: Todos están en una academia de actuación, súper finolis ya saben, dirigida por Laura León. Para los que aún no han muerto con tan tremenda ironía, les cuento un poco de lo que decía:

(Escenario: La cafetería de la academia después de una masiva guerra de palomitas)
Laura León: No sólo es necesario talento y estar “rodiado de glamúúúr[sic]”.

Creo que quiso decir “glamour”, de “rodiado” ya ni hablemos. Si analizamos la frase, la señora León da a entender que aún si esas cualidades no son el todo para triunfar, deben estar presentes. Hmmm… Ella debe tenerlas muy escondidas porque jamás las ha mostrado. Aunque también podría ser que, inteligentemente, ha sabido a quién mostrárselas. Lo que me lleva al siguiente punto:

LL: Esta (la actuación) es una profesión de entrega.

Pero qué entrega? Las nalgas? Así fue como ella y cientos de actores (sí, porque los hombres no se salvan) igual de mediocres hicieron carrera. Oops! Olviden que dije eso; pecado! Todo el mundo sabe que Laura León tiene talento. Escuchen El Otorrrinolaringólogo y estarán de acuerdo conmigo. Su talento no debe tener comparación si ha hecho cine, discos, un talk show y telenovelas. Mierda, incluso baila! Al final de la novela sale con su vestido cocktail de lentejuelas que la hace ver como embutido – sexy, eso que ni qué.

Y de los actores juveniles… Lo único que puedo decir es que ojalá se involucren lo suficiente en sus personajes de estudiantes de actuación en la mejor academia de México para que, al final de la novela, puedan portar el título de artista sin que mi úlcera inexistente se retuerza violentamente.

Seguro lo lograrán, digo, con una actriz del talle de Laura León trabajando a su lado, tendrán éxito. Algo será capaz de enseñarles; tal vez no actuación, pero sí el buen uso de sus “talentos”.

Shock total! Un enfrentamiento de danza estilo West Side Story! No creí que los guionistas tuviesen una visión tan profunda. El negocio del espectáculo no deja de sorprenderme.

Conclusión: Dios bendiga a los directores de casting.

En otro tema, rapidísimo: Paris Hilton va a la cárcel? Qué hará ahí? Será la perra de alguien? La prisión se volverá un criadero de ladillas? Será la sexta o séptima temporada de The Simple Life? Pero lo más importante, o al menos lo que a mí me tiene afligido es:

Quién cuidará de Tinkerbell?

Hollywood no está preparado para eso.

Un poco de publicidad obsena: Les dejo el link del blog de una argentina divertidísima, la Señorita Cosmo – de Cosmopolita, brutos! Con sus posts me inspira a bloggear, se los juro! Den una vuelta, muy al contrario mío, ella sí actualiza regularmente.

La vida me está matando!

Leave a Reply

Your email address will not be published.