The Real World

Is this real life or is this a fucking nightmare?

Antes que nada, quiero hacer una aclaración: No estoy muerto. Lo único muerto es mi vida social.

Al fin una persona descubrió mis talentos ocultos – no hablo de mi belleza ni de mi estilo para fondear cervezas; ésos los sabe Dios y los sabe todo el mundo. No, monos cilindreros, la verdad es que me contrataron. *collective gasps* Sí, desde marzo me uní a la fuerza laboral de México, y sólo quiero decirles que mi vida en el desempleo era más chida. Claro, digo esto porque evidentemente yo llevaba vida de junior, jodidos ustedes.

Ya saben, pinches exámenes faroles que casi te piden conocimientos más profundos y visionarios que las enseñanzas del Dalai Lama y la mamada. Bueno, en teoría, eso es lo que deberían de ser en todos lados no? Pues no, no aquí. La verdad es que comencé a dudar del buen gusto y calidad de la empresa cuando en el examen de ortografía me pedían seleccionar las tres palabras que estaban bien escritas y “jóven” era una de ellas. YA RLY.

Y como si esto no fuese suficiente, el examen avanzado de Excel era un quiz sobre shortcuts, ejemplo verídico:

¿Cuál es el shortcut en teclado para copiar y para pegar?

Oh, my fucking God. Y lo peor, lo peor, lo peor de todo es que hubo quienes no pasaron ese pinche filtro. Es que tal vez para ustedes que se conectan de café internet sea muy difícil comprenderlo, pero para mí ha sido el MindFuck más grande desde que me dijeron que Jodie Foster era lesbiana. Neta.

Pero bueno, después de todo eso, al fin me contrataron y llegó el gran primer día de trabajo… Y fue uno que jamás olvidaré en la vida.

Resulta que salgo temprano de mi casa y cuando estoy en la esquina, literal en la puta esquina de la empresa, me estampo. Wey, me cae que estoy bien pinche pendejo (sólo a veces y nunca más que ustedes). Total que no le pasó nada al carro pero la pinche vieja a huevo quería llamar al seguro. Total, que ya lo llamo y la abusada empieza a decirle al monito de la aseguradora que todos los madrazos que tenía en su coche eran culpa mía, SRLY. Y yo así de, bitch, please también me vas a culpar por la pinche jeta y el cuerpo de tinaco que te cargas o eso ya lo ves muy exagerado?

Total que la vida pasó y ya de regreso a mi carro veo que están las intermitentes puestas. Claro, por qué coño no las dejé prendidas por 10 horas, así sin pedos. Por supuesto que se quedó sin batería mi carro. Por supuesto que no sabía qué hacer. Por supuesto que nunca conté con que los valeteros del Potzocalli estuvieran esperando mi llegada para traerme el carro de algún cliente y pasarme corriente sin que nadie se diera cuenta. Por supuesto que nunca volveré a dejar mi coche en algún valet.

Bien, pues nada. Resulta que una compañerita mía era mi vecina y además era una verdadera hija de puta igualita a mí. Claramente ella y yo nos amábamos, y eso prueba que todo el mundo estaba equivocado. Let me explain: Siempre me han dicho que si alguna vez conociese a una persona igual que yo, la odiaría. Pues no, era mi mejor amiga y nos la pasábamos bien chingón.

Sí, hablo en pasado porque renunció al mes.

Por qué? Bien, comencemos por la dinámica de equipo. Estábamos ella y yo en el mismo equipo y hay mucha, mucha, en verdad, mucha pinche gata que se siente perra en celo. De que literal, una me ve y casi se vomita en mi cara. Perra, por favor, que asco me debería dar a mí que me veas a los ojos cuando claramente tú sabes exprimir el trapeador y yo no. Obvio.

Y luego está su achichincle, que no sé por qué extraña razón me odia. Neta. Lo saludé el primer día y prefirió ponerse los audífonos. Pff. Personas más importantes y rubias me han ignorado.

Y como si fuese poco, vivo atrapado en el mundo de los “mirrreyes”, ya saben, puro pinche vato horrible con la camisa abierta hasta los huevos, caminando como si fuesen unos modelos dignos de Aussiebum. O sea, no. Claramente me provocan diarrea, que desde marzo no ha habido día que cague entero dolor de gónadas.

Y lo peor, lo peor, lo peor, lo peor, neta lo puto peor de todo este asunto es que me utilizan de traductor. A ver, sirvientas, qué no en los requerimientos del puesto pedían inglés de 90% o más? Entonces cómo coño explican que soy el único en toda la puta empresa que sabe que “Where did they could went bought the products they had have eaten?” está mal en tantas formas que no les puedo dar un número exacto porque sólo sé contar hasta un millón? Qué chingado abuso, neta! Y más porque esas presentaciones se las mandan a clientes en Estados Unidos, que seguramente deben tener massive strokes tratando de decifrar esa marranez de inglés.

Y con todo esto, aún te tratan como maldita sirvienta. Bueno, con decirles que una de mis jefas (que jamás me habla – es más, ni siquiera reconoce mi existencia) me voltea a ver por primera vez en la vida para decirme:

Ella: Creo que alguien (me voltea a ver) va a ir a la tienda.
Yo: Pues que me traiga una papas.

Al mejor modo “You rage, you lose”, ella perdió en grande.

Todavía no se ubican que con el cambio de bolsillo puedo comprar a todo el departamento, a sus familias, sus jacales y además me sobra dinero.

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