The Wedding

Hasta que la muerte o la cruda nos separe.

Desde que cumplí 21.5 años, es normal que cada fin de semana tenga que arreglarme al máximo. No porque veo a mi novio, él me conoció fachoso y pretendo nunca elevar ese estándar. Oh, no. Lo que ocurre es que cada finde es finde de boda. Está por demás aclarar que ninguna de ésas es la mía, para qué tocar ese amargo capítulo en mi vida?

Esta vez fue de nada más y de nada menos que de Lorena, de quien podrán leer todo lo necesario en las entradas de 2008 y 2009. Podría hacer un resumen de eso pero tampoco quiero abrir esa lata de dolor empacado, ya mucha agonía fue vivirlo una vez como para andarlo recordando. Así que, agarren su crucifijo, su rosario, su medallita de Erasmo Catarino y prepárense que ahí vamos. Brace for impact!

Eso sólo fue para agregarle el dramatismo necesario a la terriblísima historia que les voy a contar.

Después de Francia, evité perdí el contacto con mis amiguísimos de México excepto con Cecy, porque claramente era la única que me caía bien. Por eso me tomó mil por sorpresa cuando vi una invitación a un evento en Facebook por dos grandes razones:

  1. Nunca nadie me invita a nada.
  2. Lorena no invitaría ni el aire y eso que es gratis.

La curiosidad era demasiada para no ver de qué se trataba.

Tipo ubican cuando dicen que la curiosidad mató al seguidor de AMLO gato? Pues algo así estaba por ocurrir. Mucha fue mi sorpresa al ver que la niña se casaba y no con Karla. That cunt ass bitch hoe! Oh, no! Lo peor es que su prometido era el manatí que ya había conocido hacía un par de años.

Por si no leyeron las entradas del 2008 y 2009, habrán de saber que Karla y Lorena eran las famosísimas roomies, y no les decíamos así sólo porque compartían la misma casa, sino porque las hijas de la chingada compartían todo. Todo. Todo. TODO. TODO!!!11uno Y uno iluso pensaba que era normal, que son mexicanas, están en Francia, pagan en euros, ya gastaron la herencia en el boleto del avión, pues obvio tenían que compartir, no? Pero hacerlo también en México? Really? Really.

Después de verlas en un restaurante en Monterrey pidiendo una hamburguesa para compartir entre 5 personas decidí que no podía más con esas amistades, por amor a mi persona, más que nada. Me queda claro que por eso estaban tan delgaditas, y yo de pendejo metiéndome el dedo. En fin. Con decirles que compartían tanto, que hasta el momento en que vi a Lorena caminar por el altar pensé que Karla iba a ir caminando a un lado para no gastar en dos vestidos. Ya veía a Karla acostada entre los novios. Oh, lol.

Corte al momento en que conocí a su novio, alias La Mole. Como podrán comprender, el cabrón está gigante y necesitaríamos activar el modo panorámico si alguna vez pretendiese aparecer en televisión. Básicamente.

La pregunta obvia es: Cómo alguien de ese tamaño se casa con una escuincla que pide el menú de degustación y lo comparte entre 24? Like, cómo se mantiene en esa talla cuando ya debería estar emaciado? Pero bueno, ésas eran las reflexiones cuando abrí la invitación. Por supuesto que confirmé de inmediato porque yo jamás desaprovecho la oportunidad de inyectar el venenillo. De que escucho “chisme”, y yo…

Pues el viernes salí con mi novio para Huatulco con los colmillos ya bien afilados. Llegamos allá y yo ya olía a tocino de tanto pinche calor que hacía. Fácil estábamos a pinches 35°C o así, pero después de todo lo que pensaba hacer el fin de semana, asumí que igual me iría al Infierno y esto podía ser entrenamiento. Llegamos al hotel y yo ya traía toda chorreada la quesadilla, por eso casi lloro de alegría cuando llegué a la recepción y vi el enorme letrero que decía “Pool Party con barra libre de 2 pm a 11 pm”. Pues, yolo, no? Gravísimo error.

Llegué al cuarto y me quité la ropa más rápido que cuando vi a mi novio después de 6 meses de no hacerlo. Ni cinco minutos pasaron y yo ya estaba empedando en la piscina durísimo. Unos tres vodkas después, veo una figura conocida y, ya armado de valor y con el alcohol hirviente en mi torrente sanguíneo, me atreví a gritarle. Pero si era Flori, la boluda pelotuda chida, no la otra! Emoción total!

Llegó con otra argentina que no conocía hasta ese momento pero después de cuatro vodkas un ‘Hola’, vi en ella el potencial de ser mi alma gemela. Detrás de ella llegó Karla con su novio y por último, la multitud se abrió para dar paso a mi íntima, mi BFF de Francia, Bélgica, Holanda y Monterrey…

Culpo a Cecy del tremendo tapón que me puse ese día. Bueno, en realidad culpo al resto de mi compañía por ese tapón, porque ustedes deben de saber que la gente me adora porque dicen que soy súper sociable, agradable, cagado, sonriente, buena vibra y… bueno, básicamente soy la reencarnación de la Madre Teresa de Calcuta. Y no lo duden ni tantito, porque sí lo soy. El tema es que para llegar a ese estado de bondad, primero tengo que empedar durísimo. Tipo de que me chingo el hígado para quedar bien y conservar amigos.

Entonces me tiré al pedo durísimo. Hazaña muy relevante considerando que estaba entre el mar y la alberca. Es que no tengo perdón de Dios, neta. De que no había comido nada en todo el día y lo último que recuerdo de ese día fue que fui a rogarles a los del Camino Real que me dieran algo de comer y me mandaron a chuparle el huevo a un oaxaco que porque el restaurante únicamente operaba ciertas horas y ya. Needless to say, valí madre.

Yo sólo recuerdo que en algún momento se hizo de noche y yo empecé a hacer mi interpretación de Linda Blair en The Exorcist, nada más que creo que yo vomitaba rosa, no verde. Es que soy actor del método, nada más por eso. Lo más vergonzoso del asunto es que, según me cuentan, eran las 20h30. Soy una verdadera vergüenza.

Al día siguiente, amanecí con una cruda tremenda entre las nalgas. Gracias a Dios, Lorena sabía perfectamente qué tipo de gente llegaba a su boda porque dejó un hangover kit súper mono en cada habitación. Casi olvidé todo el mal que me había hecho con tan tremendo detalle. Casi. La mañana habría sido perfecta si no es porque perdí mi ropa en algún momento de la peda y jamás la volví a encontrar. Ni hablar.

Ese día era la boda y todos los invitados, sin importar sexo o edad, estábamos reunidos alrededor del bar pidiéndole perdón a Dios y un clamatito a los meseros. Casual. Ahí me enteré que Karla y su novio no se estaban quedando en el hotel. Ni siquiera me sorprende, la vieja era una rota de lo peor, claramente el novio no podía llegar de despilfarrador. Lo que sí me conmocionó fue que la señorita logró cargar a su novio hasta su hotel. Tipo mi novio a mí también me cargó, pero equis, yo peso 60 kilos y mi novio 85. Tipo, no hay tanto problema. En cambio, Karla es una madre (en todo el sentido de la palabra) mientras que su novio estaba cerca del 1.90. De que en algún momento de la peda, Karla lo recargó contra un bote para ir por algo, regresó y el güey en el suelo de pedo y todavía le reclama porqué lo había tirado. Ella lo contó más cagado.

Cuando pensábamos que sobreviviríamos a la cruda, vimos un trompo de pastor andante por el borde de la piscina. INGA! Could that be… Letty?

Nada me había preparado para ese momento. Al parecer, nadie estaba preparado porque apenas llegó, toda la gente comenzó a alejarse de ella y por consiguiente de Cecy y de mí. Resulta que ella sólo había ido a la boda por nosotros dos, porque no se llevaba con nadie más. De que nos dijo que nosotros éramos sus únicos amigos y Cecy y yo así de, “Really? Really? Really?”. No sé qué la hizo pensar eso porque nos cagaba y tampoco es como que fuésemos muy discretos al respecto. Ahora no solo tenía que aguantarme el pinche mareo de mierda, sino que también estaba con una persona de mierda. The horror!

No sé si la ceremonia estuvo bonita o no. Honestamente el puto calor de Huatulco me tenía pendejo. Al parecer yo no era el único porque el novio se enjugó la cara en plena misa con una toalla y exprimió más sudor que yo cuando entraba a la Habitación del Pánico con mi ex-jefa. Mala onda la cosa. En la noche, el calor aún más insorportable. No se movía ni una puta hoja y entre eso y la resaca que aún tenía latente… pues no fue una gran boda. Algo de que me la pasé mejor en la pool party… Las únicas que la pasaron bien eran las boludas porque traían a todos los hombres pendejos detrás de ellas. Equis, estaban bien pinches feos, prefería morir célibe que vivir con uno de ellos.

Bueno, ya documenté los hechos. Ahora pasamos al complot.

Ahí viene la parte bárbara de este finde! Resulta que Letty quedó de viajar con las argentinas, algo que NADIE entendía porque cuando se conocieron en Francia se odiaban. Bueno, honestamente, quién no odiaba a Letty, para empezar? Creo que ni su puta madre la quiere, pero esa es otra historia. Entonces comenzamos a indagar en esa historia porque CHISME estábamos consternadísimos por nuestra amiga, obvio!

Letty habló como 10 horas de corrido pero sólo le hicimos caso cuando nos confesó que las boludas le habían rogado que se fuera con ellas de vacaciones. Esa historia no me cuadra, saben? Tipo de que Flori es amable pero no pendeja, o sea. Entonces le preguntamos casual a Flori si ya estaba lista para compartir la sal y el pan con ella por más días porque evidentemente la estaba evitando más que un negro a su novia embarazada. Nos dijo que Letty se le había pegado y ni modo de abrirla. Yo creo que ella debe ser de otra religión, porque a mí la Iglesia Católica sí me enseñó a mandar a la chingada a la gente… o tal vez fue mi mami. Ni idea.

Entonces, en un acto de extrema bondad, comenzamos a jugar dos frentes Cecy y yo. Terapéabamos a las pelotudas y al trompo de pastor de forma súper casual para que se abrieran entre sí. MauValmont al servicio de la comunidad, sí, señor! Después de mucha manipulación plática con ambas partes, logramos convencer a Letty de sordearse. Aplausos! Ajá. El pedo es que entonces se regresaba a DF conmigo. Wait, what?

Pues ni pedo, ya me veía corriendo por mi vida en el aeropuerto. En el peor de los casos aviento a la carne de cañón mi novio al ruedo. Afortunadamente, no fue necesario enviudar porque resulta que el último día ocurrió algo así como el bombardeo de Hiroshima. Al día siguiente nos estaba marcando como pinche loca Letty para irnos a desayunar, pero bitch, si no me paro por mi novio, menos por ella. Entonces decidí hacer lo más sano posible: No contestar.

Bajamos a desayunar por nuestra cuenta, de que con el tema de James Bond sonando fuerte en nuestras cabezas y nos encontramos a las boludas. Les comentamos del gran éxito que tuvimos, desayunamos delicioso y cuando ya nos íbamos llega Letty a decirnos porqué no contestábamos el teléfono. Sordiuken nivel súper saiyan con ayuda de Cecy y al final le dijimos que la dejábamos para que hablara con las argentinas.

Cuando ya vamos a hacer el check-out, nos despedimos de todo mundo y así y me dice Flori que Letty ya se había ido. Well, thank you Mr. Obvious. Evidentemente no estaba presente en ese momento, claramente se había ido… o al menos así lo interpreté en ese entonces. Ajá. Después nos enteramos que les dijo a las boludas que se iba al aeropuerto como 4,000 horas antes de su vuelo para ya no verlas más, cuando realmente se quedó en el hotel en secreto. Zaz culera!

Llegamos a la recepción y nos sale Letty de sepa-la-chingada-dónde y nos dice que ya tiene el taxi. Le dije que nosotros ya habíamos pedido uno, pero que si el suyo era más caro, se fuera con nosotros. Acto seguido, se dio la media vuelta y desapareció.

Cómo les explico que la bitch nos castigó con su desprecio y se fue sola? Trataría de indignarme pero la verdad me la pasé mejor. Pude chismear tendido, como si no lo hubiera podido hacer el resto del fin de semana. Soy de lo peor. Ese trayecto sirvió perfecto para concluir que Lorena no se casaba por amor, sino por dinero. Porque no solo tuvo una boda de lo más nice en la playa, ah, no! También se iba un mes de luna de miel a la Polinesia Francesa y el hospedaje de una noche vale más que todo lo que gastó en comida en Francia. Además la niña es bonita, as in, muy bonita. Claramente podría haberse agarrado algo menos marrano mejor. A mí no me engaña.

En otro chisme enorme, vimos al hermano de Lorena y el muchachito no estaba guapo, pero estaba rubio y alto y pues… la indígena que traía de pareja no tenía razón de ser. Empezamos a preguntar casual y una de las amigas de Lorena a la que llamaremos Shamu – porque estaba gigante y usaba un traje de baño negro con blanco – nos contó que no solo era la novia, sino que ya estaban casados. Jesucristo Bendito, perdimos a un blanco más. Nos contó que toda la familia había estado en contra de ese matrimonio y que el güey les dijo que le valía madre, que él la amaba y se iba a casar con o sin su permiso.

Cabrón, yo también amo a los orangutanes, pero prefiero matrimoniarme con alguien de mi misma especie, tipo. Es que no. Era ofensivo en verdad. Además, todavía se arreglara, pues chingón, no? Pero les juro que si le hubieran pasado una canasta, yo sí me acercaba a preguntarle de a cómo los tamarindos. Otro pedo de relación. Concluimos que era una venganza contra los padres, pero hasta para eso hay que estar pendejos, porque quien se cena eso diario no es ni la madre ni el padre, es el pendejete que le pidió matrimonio. Tipo de que, si era amor, se hubiera casado con una chava bonita y la hubiera contratado de sirvienta. Total que no sería el primero que se la chingue como parte de sus deberes en el hogar.

Pero bueno, retomando la huida de Letty… Llego al aeropuerto y la veo ahí formada y le pregunto que qué pedo y ella… Bueno, me barrió, me trapeó, me recogió y me volvió a tirar al suelo con la mirada. Excuse me, bitch? Quieren un gif? Quieren un gif.

How dare she? Pero mejor. Así me libraba de tener que seguir escuchando la plática de sus 20 mil hombres. A ver, mi reina, si todos los hombres te ven es porque normalmente te los ligas pedos y los tacos de pastor se antojan bastante en esos momentos. Por qué crees que nunca te devuelven la llamada después del pedo? Ubícate, por favor.

Me subí al avión dispuesto a dormirme y la mona a mi lado me dice que también había ido a la boda. Y yo así de, “Y quieres que te de un premio, que te pida tu autógrafo, que llame a mi primera hija con tu nombre o qué?”, ya saben, no? Pero estaba lleno de bondad en esos momentos. Ya había soltado todo el veneno, había limpiado mi ser. Así que decidí entablarme en esa actividad social llamada: Finjamos que me importa lo que me estás diciendo. Oh, boy.

En breve, me contó su vida, le conté la mía, y me dijo que me iría poca madre en la maestría porque era un chavo súper sociable y agradable y me había estado viendo todo el día en la piscina y no dejaba de reírme. Y yo sonriendo y siendo agradablísimo mientras analizaba las razones del porqué parecía ser tan agradable. Ah, sí, estaba bien pinche pedo. Lo ven? Si no son ideas mías, soy padrísima persona.

Por su parte, ella estaba muy interesada en que la reconociera, demasiado, de hecho. Asumí que quería algo más que platicar conmigo, entonces tuve que salir del clóset muy casual. Después de eso ya no me volvió a hablar. Chale.

Platicando con mi novio, me decía que le había dado miedo cómo había manipulado a todos en la boda para hacer y deshacer sus planes. Me dio más risa cuando dijo que gracias a Dios no hacía eso con él. Enorme el silencio incómodo cuando acabó esa frase. Lo bueno es que sólo uso mis poderes para hacer el bien. Ajá.

Ahora, con respecto a la amiga de Flori, soulmate alert! Desde que vi a Bebu me recordó 100% a Krizia porque… bueno, personas como Krizia no necesitan descripción. Además, no solo es igual a mi amiga, sino que además sufre por la edad y el matrimonio como yo. Qué más necesito en esta vida? De que estábamos en la boda y de repente avientan el ramo y ninguno de los dos lo atrapó, claramente. Yo ya entraba en mi crisis de soltero, como en cada boda, cuando ella me explicó su filosofía.

Bebu: Mirá, Mauri, no me caso porque primero debo conocer el mundo. Una vez que ya lo haya conocido, entonces me caso.
Mau: Ese discurso me pareció demasiado articulado para ser la primera vez que lo dices.
Bebu: Me han preguntado tantas veces porqué no estoy casada que ya lo tengo perfectamente ensayado. La primera vez que me preguntaron me quedé como, “Ah, pues… eh… este… eh… hmmm…” y nunca más. Te lo recomiendo, te hace falta.

A palabras sabias… Evidentemente ya practiqué ese speech frente al espejo múltiples veces. A mí no me vuelven a agarrar desprevenido. No, señor. Desde ahí, ya nos amábamos… y cuando descubrí que le entraba duro y tupido al chínguere… Cómo se dice ‘Cásate conmigo’ en argentino? Porque estoy dispuesto a hacer a un lado el hecho de que tiene vagina y no pene. Tanto así la amo.

Después de confundir Zicatela con Zipolite y ver más de una salchichita coctelera made in Oaxaca, vinieron a DF y las anduve paseando y así – hecho curioso considerando que sé menos que ellas de la ciudad. En eso estábamos cuando me contaron que Bebu se había enamorado de un brasileño. Pues, normal, no? Si yo también conociera a un brasileño surfer, seguramente se la mamaba me enamoraba también. Mínimo. Ajá, pero no terminaba ahí la historia. Pues resulta que los pibes pensaron que tenía 23 años y ella, como yo, les invitó toda la peda en agradecimiento. Se los juro, el único defecto de Bebu es haber nacido mujer.

All in all, fue un gran fin de semana. Aunque parezca mentira, ya extrañaba a toda esa gente, particularmente en estos momentos que recordaba con nostalgia ese periodo de mi vida. Súper necesitaba acordarme de toda mi angustia emocional a su lado para no continuar añorando el pasado.

Tipo no los odio pero me caen mucho mejor de lejos.

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