Socializing 101

Spilling the tea is not how you make friends.

Muchachitos! En unas horas me trepo en un avión a África porque estoy bien pendejo quiero salvar al mundo y así y claramente debía empezar por algún lado. Granted, Iztapalapa está más culero que Sudáfrica, pero tipo tampoco me voy a ir a un lugar donde no haya blancos. De que quiero ser voluntario tipo bien, no la Madre Teresa, aclaro. Ése no era el punto. El hecho es que antes de posiblemente morir, quería mostrarles un caso práctico de cómo hacer amigos o… o… o… bueno, vivir como yo he vivido. On a second thought… Bueno, ahí vamos:

Como sabrán, me voy a estudiar la maestría en pocas semanas. El punto clave de la maestría es hacer contactos, porque evidentemente todo lo que me van a enseñar o ya lo sé o no me importa. Básicamente pagas una lana para conocer gente que te eche la mano y así. Bien, pues eso está cool, no? Hacer amigos, llorar juntos, reír juntos, sentir que la vida se te escapa en finales juntos, todo un bonding experience que dejaría pendeja hasta a Blancanieves. Es muy seria la situación.

Yo, como todos ustedes ya lo saben, tengo un don de gente increíble, particularmente con los extranjeros. Dejemos a un lado los detalles de cómo toco el corazón de los hombres guapos, altos, rubios, papasotes y con pasaportes del primer mundo a cada oportunidad. Lo importante aquí es que yo soy una mamada socializando y claramente si no tengo amigos en México, en Montréal no me van a hacer caso ni los moscos. Por qué? Veamos:

Esa imagen vale más que mil entradas y básicamente describe la esencia de mi burbujeante personalidad. Hay que acotar que no me considero racista, únicamente creo que el negro sólo se usa cuando es un velorio y quieres verte delgado y fabuloso. Pues apliqué a Canadá esperando la mayor diversidad racial porque las otras escuelas estaban llenas de indios o chinos. Asumí estúpidamente que el frío alejaría a esta gente y nada más atraería a los noruegos, ingleses, franceses, daneses, suecos y demás muñequitos escandinavos (and other dicks I would gladly suck). Grave error.

Se creó un grupo en Facebook y, de los 70 lugares posibles, 68 son de India, Irán, Irak, Bonampak, Pakistán, Afganistán, Pantitlán, Cuautitlán, y cualquier otro lugar que termine en “-lán”. O sea, tipo fresa y así. Los otros dos lugares le corresponden a un turco y a mí. Ay, Diosito, yo sé que no hablamos desde que te pedí un trabajo chingón y me mandaste a Millward Brown, pero ten tantita piedad! No te pido más!

En realidad le empecé a hablar al turco porque mi geografía está poca madre y yo juraba que todos hablaban francés. En realidad, siempre que hablo con un extranjero que no sea anglosajón, le hablo en francés. De cualquier forma, en el idioma que me respondan ni les voy a entender, ni pedo. El hecho es que le hablé a él porque además pensaba que los turcos eran tipo europeos pero con más pelo en el pecho y FapFapFapFapFap. Tremenda decepción que estaba por llevarme. Brace yourselves!

Resulta que todos en Turquía son musulmanes, para empezar. Jesus fucking Christ. Además, yo había conocido turcos en otros lugares y en otras actividades y estaban preciosos y le atinaban a la próstata bien sabroso. Parece ser que esos ejemplares no eran la norma, sino la excepción. A veces les juro que me arrepiento más de mis decisiones que los papás de Miley Cyrus cuando decidieron hacerlo a pelo. Neta. I can’t even.

Entonces decidí terapearme: Mau, tú que eres tan in, tan chic, tan delgado y mega lacio, pues yolo, GOEY! De que en peores situaciones me he visto, por ejemplo, en el gaTec. Qué tan malo podía ser este güey? Además se supone que ya maduré, soy un joven adulto responsable, capaz, consciencia global y la chingada, no? Pues no. Ahí fui a cagarla otra vez. A huevo.

Estaba yo muy lindo haciéndole plática pendeja, de ésa que le haces a la gente cuando no la conoces (y tampoco te importa conocerla) o te caga y no quieres que se den cuenta. Ustedes escojan en qué categoría cae el turco, a mí me vale. Pues comienzo a hablar con él y me la suelta tan terriblemente que les juro que la vi oscura y tenebrosa:

Él: So, Mau, how come you’re from Mexico and you don’t even know how to make burritos?

Oh, no, he just didn’t!

Yo: Well, you’re a Muslim and you didn’t crash the plane you came in, so shit happens.

Fatality! Me lo chingué lindo y bonito. Si esto hubiese sido Pokémon, la historia continuaría de la siguiente manera:

  • Serdar used “Funny Stereotype”
  • It’s not very effective…
  • Mau is enraged
  • Mau‘s attack greatly rose
  • Mau used “Religious Discrimination”
  • It’s super effective!
  • Serdar fainted

Me lo chingué, y no porque me ofenda que piense eso de los mexicanos. Siendo honestos, los mexicanos y los chinos son como la plaga. Llegan a cualquier país y lo destruyen desde adentro. Pero no, eso a mí me vale. Cada quien se rasca con sus propias uñas y si los mexicanos no quieren que el resto del mundo piense que sólo sirven para hacer burritos y podar el pasto, entonces dejen de cruzarse de ilegales para trabajar en Taco Bell. WORD. Claramente me ofendió porque pensó que este diamante era igual que las piedras arqueológicas con las que desafortunadamente debe convivir casi a diario. O sea, güey, no.

Oh, lol. Evidentemente pretendía subir este post antes de irme a África y… ya me fui y ya volví. La puta que me parió. Ni pedo. De todas maneras comprobé una vez más que odio a toda la pinche gente y que claramente nadie en Montréal va a querer ser mi amigo.

Pero saben qué? Me vale madre.

Mi mami dice que soy padrísimo.

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